Seguidores

Mostrando las entradas con la etiqueta la mente. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta la mente. Mostrar todas las entradas

18 agosto 2015

RESPIRACIÓN Y MOVIMIENTO


Respiración y movimiento determinan el sentimiento.
 
Un organismo sólo siente el movimiento de su cuerpo. 

En ausencia de movimiento no hay sentimiento. 

Por ejemplo, cuando un brazo se inmoviliza, se adormece y la persona 
pierde el sentimiento de su brazo. Uno tiene que restaurar su motilidad para recuperar el sentimiento. 

La profundidad de la respiración afecta a la intensidad del sentir. Reteniendo la respiración, el sentimiento puede reducirse o amortiguarse. 
Así como las emociones fuertes estimulan la  respiración, la activación de la respiración, evoca los sentimientos suprimidos. 
La muerte es una parada de la respiración, una cesación de movimiento y una pérdida de 
todo sentimiento. 
Estar totalmente vivo es respirar profundamente, moverse libremente y sentirse plenamente. Estas verdades evidentes no pueden ignorarse si nosotros valoramos la vida.
La respiración normal o saludable tiene una calidad unitaria y total.

La inspiración empieza con un movimiento hacia afuera del abdomen mientras el diafragma se acorta y los músculos abdominales se relajan. La ola de expansión se extiende entonces hacia arriba para abarcar el el tórax. 
No está interrumpida a la mitad como en las personas perturbadas.
 
La espiración empieza como un dejar ir en el pecho y avanza como una ola de contracción hacia la pelvis. Produce una sensación de flujo, a lo largo de la parte anterior del cuerpo, que acaba en los órganos genitales.
Al respirar saludablemente la parte anterior del cuerpo se mueve unitariamente en un movimiento ondulatorio.

Este tipo de respiración se ve en los niños jóvenes y animales cuyas emociones no están bloqueadas. 
Tal respiración involucra el cuerpo entero realmente, y una tensión en cualquier parte del cuerpo perturba este patrón normal.


Fragmento de la conferencia sobre ¨Respiración, Sentimiento y Movimiento¨
Por Alexander Lowen

Dejo el enlace:

http://www.respiracionyconciencia.com/uploads/2/3/4/0/23400034/respiracion_sentimiento_movimiento_de_lowen.pdf

03 septiembre 2013

CUÁNTOS CUERPOS TIENE EL CUERPO




Si hacemos un promedio de la vida de todos los órganos, nuestro cuerpo tiene alrededor de 15 años. Entonces, si nos renovamos casi por completo, ¿qué significa ser nosotros mismos?

Por Diego Golombek  | LA NACION

La ciencia tiene esas preguntas que te pueden dejar pensando un buen rato, o marearte de tanto vértigo o, también, servir como excelentes frases abridoras para el científico o científica de levante.
Veamos: si se sabe que muchas partes del cuerpo se regeneran, mueren células y nacen otras. ¿puede en algún momento regenerarse el cuerpo entero? ¿Nos queda alguna célula de cuando éramos bebés? ¿Qué edad tienen las diferentes partes del organismo? En resumen: ¿cuántos cuerpos tiene el cuerpo?

El asunto es que no todas las células del cuerpo se renuevan a la misma velocidad. En algunos casos, se sabe con precisión la edad de nuestras células, su crecimiento y su destino. Por un lado, hay partes que nos abandonan muy temprano, son las que están más expuestas al medio externo, y cada tanto dicen adiós cuerpo cruel y son reemplazadas por otras más fresquitas.

Entre ellas, claro, están las células de la piel, que se van flotando alegremente por el aire (sí, gran parte del polvo que vemos en el aire son células muertas de la epidermis). Sin ir más lejos, como buenas lagartijas, renovamos nuestra piel por entero cada más o menos dos semanas -otra que la doctora Aslan y sus tratamientos rejuvenecedores-. Si tenemos algún tipo de herida cutánea, la velocidad de regeneración aumenta hasta cuatro veces. Pero de ninguna manera son las células menos longevas: aquellas que están en la luz del intestino se regeneran cada cinco días, y las que miran hacia la luz de los bronquios, cada entre 1 y 2.


Los huesos y los músculos se renuevan por completo cada unos 10 o 15 años, respectivamente. Una buena noticia, si estamos a dieta, es que cada año perdemos cerca de un 10 % de nuestra grasa. La mala es que lo recuperamos con grasa nueva (y las células adiposas, siempre con mala prensa, viven unos 10 años).

Y veamos un caso polémico: el viejo dogma de la neurociencia de que neurona que para, neurona que cierra o, en otras palabras, que no hay regeneración de neuronas en un cerebro adulto. Desde que el argentino Fernando Nottebohm descubrió que en el cerebrito del canario aparecen nuevas neuronas que generan nuevos cantos, se sabe que en algunas áreas del cerebro nacen nuevas células todo el tiempo, incluyendo el hipocampo, que tiene que ver con los procesos de memoria. La neurogénesis es un hecho, y la idea es entenderla del todo para poder aplicar sus reglas en enfermedades neurodegenerativas. De cualquier manera, es cierto que una vez que se forma el cerebro humano, la mayoría de nuestras neuronas no se renuevan (algo similar ocurre con el corazón adulto, que se renueva bastante poco). Incluso sabemos que el cerebelo es casi tres años menor que nosotros mismos, o sea que esta región del cerebro se desarrolla durante la infancia.

Ojo: que no aparezcan nuevas neuronas no quiere decir que no pueden crecer, cambiar sus conexiones y sus charlas o hasta, en algunos casos, los nervios cortados pueden crecer un par de milímetros diarios.
Así como el cerebro cumple años con nosotros, otros órganos son máquinas de renovarse. El hígado, por ejemplo, puede crecer a lo loco aun cuando se remueva más de la mitad (o más aún) durante una cirugía. Normalmente las células hepáticas se renuevan cada 1 a 2 años.

Pero también podemos entender cómo crece el cuerpo, mirando en cámara lenta las partes más expuestas. Nuestro pelo de la cabeza, por ejemplo, vive como máximo unos pocos años y crece cada día hasta 0,5 mm, más o menos el doble del pelo del resto del cuerpo. 

Uno de los experimentos más interesantes en estas lides lleva el fascinante título de El crecimiento de las uñas: 35 años de observación, firmado por un tal Dr. Bean. Ya se imaginarán que hizo el Dr. Bean: trazó una rayita en la base de la uña y registró el tiempo en que esta rayita tardaba en llegar a la punta del dedo. Así llegó al invaluable dato de que las uñas crecen aproximadamente una décima de milímetro por día (algo más de 3 mm al mes, aunque no todas crecen igual, si no miren la típica uña del meñique del colectivero).

 ¿Cuántos cuerpos tiene un cuerpo, entonces? En definitiva, si hacemos un promedio de la vida de los diferentes órganos, nuestro cuerpo completo tiene alrededor de 15 años. La pregunta es, si nos renovamos casi completamente, qué viene a querer decir ser nosotros mismos, si es que queda algo de ese nosotros. 


Vaya uno a saber. 

El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos.

05 mayo 2013

AGRADECER

Agradezco al Diario La Nación por esta nota.

Realmente no tiene desperdicio. Valentía, decisión, dolor desde lo positivo y también desde lo negativo que puede ocurrir y cómo el Ser Humano puede encarar sus peores situaciones.


El instante eterno pasó rápido. En una embestida en la que entraron a destiempo todos los jugadores, Alexis chocó feo con el hombro del pilar contrario. Clac. Sexta y séptima vértebras cervicales se movieron, y una astilla -un médico aclararía que era del disco intervertebral- se clavó en la médula. Alexis se lesionó la médula en un partido a beneficio de jugadores lesionados medulares de rugby. Matrioska de ironía. Alexis en silla de ruedas.
Eso pasó en 1997. Tenía 20 años. Hasta entonces jugaba en el Club Atlético San Isidro (CASI), iba a ver a Racing... Y caminaba. Hoy, en su casa de Vicente López, la luz de las 5 de la tarde que entra por la ventana le pega en el piercing de la oreja izquierda y en los ojos, haciéndolos de verano.

Para mí la ironía se asocia a algo peculiar, gracioso. ¿Qué es para vos?

Parte mía. Choca muchas veces, por eso trato de callarme. Y el humor negro., en situaciones como la que viví yo, lo veo en Fleni -trabaja en el equipo de neurorrehabilitación pediátrica- es un mecanismo de defensa que surge en situaciones extremas. Te ayuda a tomar lo trágico desde un lugar más descomprimido. Y la ironía acompaña. Miro para atrás y digo que ese día fue una ironía constante. Si se lo querés adjudicar al destino, diría que fue con premeditación y alevosía.
Se ríe, y Nacho también. Nacho es Ignacio Sampietro, el amigo que escribió la biografía de Alexis, El mundo por segunda vez, donde cuenta lo que vivió. Tiene pasajes oscuros, otros de humor. La soledad buscada -al año y medio del accidente se fue a vivir a Bariloche-. El amor. El sexo.

¿Creés que los que dicen que las cosas pasan por algo tienen razón o que a ellos no les pasó nada?

No creo que algo pasa por algo. Pasa. Punto. Cada uno carga con la cruz que puede cargar. Si lo tengo que mirar desde mi historia, sucedió porque pasó. Ya está. Si se resolvió de una manera linda, o yo hice un camino para que las cosas se fueran viendo más claras, bueno. Nunca me olvido de uno de los chicos, el presidente de Rugby Amistad. Estaba internado y un día lo visitó un cura. El pibe, muy católico. El cura entró y le dijo: "Bueno, Nacho, tenés que estar bien, tranquilo, porque el Señor te eligió por algo". Él lo miró y le dijo: "¿Por qué no te eligió a vos, que vos lo elegiste a él, si yo con mi vida estaba bien?" Yo le meto más el factor suerte. Me ayudó el entorno y mi fortaleza interna.

Primera noche internado. Llaman de tu prepaga, Clinicien, y te dicen que no cubrirían los gastos porque el rugby era un deporte de alto riesgo...

Les gané 6 millones de pesos que nunca cobré. Se declararon en quiebra. Tengo 6 millones de pesos en algún lado, pero no sé dónde.
Se ríe, y la risa de Nacho le pone más música.

Contás en el libro que tu habitación se transformó en un santuario, con agua bendita de Francia, de Luján y de San Nicolás.

Creo que si hoy pudiera entrar a ese cuarto, me daría vergüenza ajena. Era una mezcla entre santuario y feria americana: tenía colgadas cincuenta mil camisetas de clubes que me iban dejando y estampitas, cruces, rosarios. Yo no las veía, yo tenía el halo, no podía ni siquiera inclinarme. Estaba completamente acostado. El único contacto visual que tuve con esa pared fue cuando me llevaron al quirófano y miré de costado y vi lo que era.
"Era fruto de la desesperación", dice Nacho. "Pero era muuucho. Desmedido", reconoce Alexis.

¿Eras creyente?
 En ese momento, sí.

¿Dejaste de serlo ahí?

No sé si dejé de serlo antes, si nunca lo fui, o si lo soy y lo escondo, o si estoy enojado con Dios.

Tenés un lío importante...
Sí [ríe]. Creo que existe una energía, pero no le pongo nombre. Cuando el mar está revuelto y está todo mal, si podés tirar el ancla y que el barco se estabilice un poco, te agarrás de cualquier cosa. Entonces me ayudó, me mantuvo calmo cuando la angustia era desmedida y el rezar me llevaba a un lugar más tranquilo. Con los años encontré la meditación y la respiración. Un poco lo que te propone la religión es acepto lo que me pasa, voy a ser un hombre bueno y tendré mi premio al morir por haber soportado tanto tormento . No es lo que busco, porque quiero ser feliz ahora y lo que venga después, vendrá. ¿Y si no viene? ¿Qué onda? Me encontré más conmigo y aprendí a vivir desde otro lugar. Y perderle el miedo a la muerte. Más en los últimos años que cuando me lesioné.

¿Te quisiste morir?
Creo que cuando le dije a mi viejo lo de pegarme un tiro [le dijo que ni eso podía hacer] fue el único momento en que lo pensé desde la resignación. Si alguien venía con un revólver y me decía que me ayudaba a apretar el gatillo, creo que no lo hubiera hecho.

Preguntaste si volverías a caminar y te dijeron que no. ¿Todos los miedos estaban ahí?

Detrás de esa respuesta estaban todos mis fantasmas. Entendía perfectamente la lesión, pero me aferraba a lo que me llegaba de afuera. "A tal le pasó parecido y caminó." Estaba aferrado al milagro. Mi lesión era muy jodida. Hoy, muchos no pueden creer la evolución que tuve, pensaban que el nivel motor iba a quedar mucho más comprometido. No pueden creer que tenga el nivel de independencia que logré. Ese médico, lo odié. Fue el personaje más difícil con el que traté. Fue el que me dijo que no iba a caminar. Me lo decía con una seguridad que no me quedó otra que pensar que me lo decía en serio. Ahora pienso que fue lo mejor que me pasó. Caí. Me bajó tanto las expectativas que sólo me quedaba subir.
Estuvo siete meses para mover un dedo y siete años para divorciarse del pudor: ese divorcio llegó cuando logró ponerse solo un supositorio. "Logré cruzar la cordillera de mi cuerpo", dice en el libro. "Quería hacer solo", dice en la charla. Al año y medio de la lesión, Alexis se fue a vivir a Bariloche.
"Quería hacer solo. El supositorio, cateterizarme solo, eran las cuestiones más pudorosas por las que pasaba. Sentir que necesitaba que un amigo me limpiara el traste... A medida que iba mejorando habilidades podía aspirar a intentarlo. No lo iba a hacer en dos días. En casa (mamá y papá) me untaban la tostada. Y yo la tostada la podía untar. Pero sin embargo los dejaba hacerlo. Esa comodidad pasaba medio inadvertida, pero me incomodaba y me enojaba, y se los decía y me enojaba que me lo hicieran, pero por otro lado si no lo hacían, se los pedía. Un gataflorirsmo constante."

¿No es un acto de amor untar una tostada?

Pero para mí era una de las pocas cosas que podía hacer y yo permitía que otro lo hiciera. Necesitaba alejarme de todo eso, pero no era consciente.
A Paula la conoció como la mujer de otro. Había ido a hacerse un tatuaje y Paula era la mujer del tatuador. Le encantó. Pero Paula era la mujer del tatuador. Años después la cruzó en un bar. Paula sale de la cocina de la casa de Vicente López y nos acerca un café.

¿Qué buscabas en las primeras relaciones que tuviste después del accidente?
 
Primero estaba el nunca más una mina me va a dar bola. Lo veo con pacientes, lesionarse y que pasen cuatro meses hasta que tienen una erección. Y en ese proceso no es que te olvidás, pensás ¿se va a volver a parar? En un principio maté ese fantasma. Después me quería demostrar que podía estar con cualquier mujer como cualquier otro. Con mi primera pareja el vínculo estaba más ligado a la asistencia. En el medio de todo eso me choqué con paredes, muchas más de las que se cuentan en el libro.

Hablás de un tabú dentro de otro tabú: sexo en la discapacidad. Hablás con humor (kamasutra del rengo) y de María, una prostituta de Uruguay.

Era probarme a mí y ver qué pasaba en el otro cuando está en una situación tan distinta de lo que estaba acostumbrado. Por eso María. Me acuerdo de que le pagué y me dijo: "Pero a vos no te puede pasar nada malo, ¿no?" "No, que yo sepa, no", le dije. Ella fantaseaba con que me iba a agarrar una convulsión, un infarto, no sé.

Dificultades motoras, con necesidades especiales... ¿Tenemos problemas con el diccionario?

Es el cargo de conciencia que tiene la sociedad con el discapacitado, tratan de ponerlo como un par. Y eso no se da con la definición, sino con el hecho en sí. Para mí el discapacitado es discapacitado: yo no tengo una capacidad diferente. Una capacidad diferente sería concentrarme y prender la vela desde acá.
La vela está a un metro suyo. A un metro mío y a un metro de Nacho. A Nacho le explota la boca con la carcajada. La charla se va para Jama, la banda de reggae que tiene Alexis -sacaron tres discos; el último, el año pasado-, Racing y eso que pasa cuando una charla es relajada: los temas se suceden y no se sabe bien cómo se encadenaron.

¿Cómo te soñás? ¿Corrés?

¿Ahora? Distinto de como me soñaba hace seis años. Antes, los primeros años entraba al vestuario del club con mi bolso, con los jugadores de la primera. Nos estábamos cambiando todos: me ponía las medias, el pantalón, la camiseta. Me levantaba, me mojaba el pelo y de repente había que salir a la cancha y no estaban los botines. Los buscaba por todos lados. No los tenía y salía todo el equipo a la cancha y entraba otro en mi lugar. O estaba de suplente y me decían: "Movete". Empezaba a correr por el costado de la cancha y de repente decía: "¡Pero me olvidé los botines!" O que me pesaran los pies; tratar de levantarlos y que me pesen. Y de repente eso cambió, no me pasó más. Ahora juego partidos de rugby fantásticos, tengo unas habilidades increíbles, con una capacidad casi sobrenatural. Soy mucho mejor en sueños que lo que era antes. Desde ese cambio soy un ex jugador..

07 diciembre 2007

LA VIDA ES JUGUETE DEL TIEMPO

Aldous Huxley:

El tiempo debe detenerse (fragmento)

" La Esclavitud del pensamiento a la vida es uno de nuestros temas favoritos. Bergson y los Pragmatistas, Adler y Freud, los muchachos del materialismo Dialéctico y del Objetivismo, todos enuncian sonoramente sus variaciones en torno a él. La mente no es sino instrumento para fabricar instrumentos, está controlada por fuerzas inconscientes ya sea sexuales o agresivas, es el producto de presiones económicas y sociales, un montón de reflejos condicionados, Todo absolutamente cierto hasta aquí; pero falso si no va más allá... El pensamiento es el esclavo de la vida. Esto es evidente. Pero si al mismo tiempo no fuese algo más, no podríamos hacer ni siquiera esta generalización parcialmente válida. El significado de la segunda cláusula es principalmente práctico. La vida es juguete del tiempo. Por el mero hecho de esfumarse, el tiempo convierte en un absurdo todo el planteamiento consciente de la vida. Y sin embargo, la única fe de una mayoría de europeos y de los americanos del siglo veinte es una fe en el futuro... por el cual están dispuestos a sacrificar su única posesión tangible; el Presente... pero... el tiempo debe detenerse... Solamente tomando en cuenta el hecho de la eternidad podremos liberar al pensamiento de la esclavitud de la vida. Y solamente entregando deliberadamente nuestra atención y nuestra fe a la eternidad podemos impedir que el tiempo convierta nuestras vidas en una bufonada diabólica. "