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20 julio 2016

¡¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!!


Agradezco a todos su compañía de estos años en los que compartimos, vivencias, poesías, recetas, arte en todas sus formas y por sobre todo mucho cariño que, expresado o no revela un gran respeto por la obra del otro, acompañando momentos buenos y momentos no tan buenos.

Es intuitivo, pero sabemos que es así.

Los abrazo con cariño y les deseo muchas felicidades!

20 julio 2015

FELIZ DÍA DEL AMIGO!

     Festejar el día del amigo con los que están cerca, con los que están lejos, con los que se fueron, con los ocasionales o los recientes, es una alegría, un orgullo, un amor que solo los que se sienten amigos de verdad y tienen el corazón abierto conocen.
   
     Así que como todos los días los abrazo con el corazón deseándoles lo mejor.

13 mayo 2015

LA IMPORTANCIA DE VIVIR - LIN YUTANG



  Es uno de mis libros favoritos, gastado por el tiempo amarillea y sus letras son pequeñas pero no lo cambio, está siempre en mi mesita y cuando me apetece abro en cualquier página y me atrapa con su sabiduría.

  Les dejo una copia de lo que leí anoche... Sabio por cierto...

 DE LA CONVERSACIÓN

“Hablar contigo durante una noche es mejor que estudiar libros durante diez años”, fue el comentario de un viejo estudioso chino después de tener una conversación con un amigo.
Tiene mucho de cierto esa afirmación, y hoy la frase “una noche de charla” ha llegado a ser expresión corriente para referirse a una feliz conversación con un amigo, de noche, ya sea en el pasado o en el porvenir.
Hay dos o tres libros que se parecen a los "ómnibus de fin de semana”. Publicados en inglés, con títulos como: Una noche de charla o Una noche de charla en la montaña. Un placer tan supremo como el de una conversación perfecta con un amigo, de noche, es necesariamente raro, porque como lo ha señalada Li Liweng, los que son sabios rara vez saben hablar, y los que hablan rara vez son sabios.
El descubrimiento de un hombre, en un templo empinado en la montaña, que comprenda realmente la vida y a la vez entienda el arte de la conversación, debe de ser, por lo tanto uno de los placeres más agudos, como el descubrimiento de un nuevo planeta por un astrónomo o de una nueva variedad de plantas por un botánico.

La gente se queja hoy de que el arte de la conversación en torno a una chimenea o a un barril de cohetes se está perdiendo, debido al ritmo de la vida comercial de hoy. Estoy muy seguro de que ese ritmo tiene algo de culpa, pero creo que también la distorsión del hogar, convertido en un departamento sin fuego de leños, comenzó la destrucción del arte de la conversación y la influencia del automóvil la completó. El ritmo es del todo falso, porque la conversación existe solamente en una sociedad de hombres  imbuidos de espíritu de ocio, con su facilidad, su humorismo y su apreciación de los matices más ligeros. Porque hay un evidente distingo entre charlar, sencillamente, y conversar.
Esta distinción se hace en el idioma chino entre shuohua (hablar) y t’anhua (conversación), que implica que el discurso es más gárrulo y despacioso y los temas de conversación más triviales y menos de negocios.
Puede notarse una diferencia similar entre la correspondencia comercial y las cartas de literatos amigos. Podemos hablar o discutir de negocios con casi todo el mundo,  pero hay muy pocas personas con quienes podemos sostener verdaderamente una conversación nocturna.
Por eso, cuando encontramos a un verdadero conversador, el placer es igual, si no superior, al de leer un delicioso autor, con el placer adicional de escuchar su voz y ver sus ademanes.
A veces lo hallamos en la feliz reunión de viejos amigos, o entre relaciones que se dedican a sus reminiscencias, a veces en el salón de fumar de un tren nocturno, y a veces en una hostería durante un lejano viaje. Se charlará de duendes y de espíritus de zorros, junto con entretenidos relatos o apasionados comentarios sobre dictadores y traidores, y a veces, antes de advertirlo, un sabio observador y conversador hace luz sobre cosas que ocurren en determinado país y que son prolegómeno de su inminente caída o de un cambio de régimen. Tales conversaciones quedan entre los recuerdos que acariciamos durante toda la vida

LIN YUTANG.  (LA IMPORTANCIA DE VIVIR)

18 agosto 2014

PASEO DEL DÍA DEL NIÑO...

Ese domingo invité a mi hijo a un paseo a la Quinta Santa María. Mi niño ya es grande pero: ¿Quién no es un niño en el fondo de su corazón? Por supuesto yo lo soy  y no solo en el fondo disfruto cada momento con ojos de niña y con esa libertad que nos hace niños grandes sin segundas intenciones y con amor y curiosidad hacia todo y todos.
El día estaba frío y nublado como corresponde a un día de invierno... pero como dice el refrán: "Al mal tiempo buena cara" que al fin se trata de disfrutar...
El asado y las achuras ya estaban en la parrilla como corresponde... a fuego lento... como dice el tango.
Fuimos con el Club de Amigos de Radio Metropolitana... Todos niños ellos, gente linda y divertida.
También fue momento de disparates... como niños que son...

Remedando al actor de la serie mexicana que muestra la vida de Pablo Escobar... (alucinábamos con el parecido de Roberto Müller el organizador de estos eventos)
¡Vean si no es cierto que se parece al actor!
Y al café llegó la hora del tango...
Aunque el día se prestaba más para entrar en calor con un buen rock...

Y antes de la merienda otra recorrida por el lugar...
Un pequeño reclinatorio para orar en la gruta...
Y como siempre los fiambres, dulces y miel del lugar para disfrutar luego en casa.
Y este fue el final del recorrido.
Un hermoso domingo compartido con mi hijo y con buenos amigos... Como debe ser ¿Verdad?

21 noviembre 2013

DESPUÉS DE UN TIEMPO



“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma;
Y uno aprende que el amor no significa acostarse,
y que una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
Y uno aprende que si es demasiado hasta el calor del sol puede quemar.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quién es capaz de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte puede brindarte toda la felicidad.

Con el tiempo aprendes que si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y quién no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.


Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,
decir que amas,
decir que extrañas,
decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo,
pues ante una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…”

Jorge Luis Borges
(Fotos tomadas desde las ventanas del  hotel en Villa Carlos Paz)

20 agosto 2013

SOLEDADES

Hay soledades buscadas, provocadas y gozadas con fruición. Momentos en la vida más cortos o más largos en los que elegimos estar solos. Decisiones importantísimas para las que necesitamos imperiosamente la calma y la lucidez que aclaren nuestro juicio y nos permitan escoger la mejor opción y, aun en el caso en que comprobemos que hemos errado el camino, la equivocación será sólo nuestra y no tendremos la tristeza extra de haber metido la pata por consejo ajeno.

Hay momentos íntimos y absolutamente individuales en que la alegría, el llanto, el júbilo, la amargura, la euforia o la depresión tienen que ser sólo nuestros. Momentos extraordinarios en los que una paz cósmica nos protege del caos y la confusión, y ahí estamos, solos, sin pena ni añoranza, casi como bebes recién nacidos.

Es el mágico momento en el que uno decide entrar a ver esa película que ningún familiar, amigo o conocido quiere compartir porque es un bajón, porque es muy larga, porque es muy estúpida, porque es demasiado comercial o demasiado artística, porque no le gustan los cines del shopping o porque no la dan en ningún shopping y «yo a los cines viejos no entro ni borracho, ¿viste?» Y entonces uno, más uno que nunca, se mete por propio gusto a hacer lo que se le canta y se le chifla, contra viento y marea.

Existen esos momentos en los que "el alma se serena" y la meditación sin chantada esnob de gurús de ocasión se nos impone como remanso y facultad pensante que nos diferencia de nuestros amigos de cuatro patas, ojitos tristes y rabos juguetones. A veces son momentos en los que la vida nos enfrenta con problemas muchos más complejos que elegir una película, momentos en los que la soledad ayuda y elimina la confusión de oír veinte campanas y ningún sonido.

¡Bendita soledad aquella que elegimos! ¡Maravillosa quietud para evaluar, sopesar, elegir y reflexionar!

Maldita soledad, en cambio, aquella que nos priva de seres queridos y amigos entrañables que se nos van y nos dejan sin referencia, sin códigos comunes, sin complicidades de vida, sin recuerdos compartidos, sin secretos repliegues de nuestra existencia que sólo ellos conocen y valoran. Maldita la soledad de la casa vacía que un día estuvo llena, la soledad de no oír respirar en la habitación contigua o en la propia cama al compañero que no está. Perversa soledad de la cosecha amarga que les toca a aquellos que no han sabido cultivar la amistad y, llevados por la arrogancia, el orgullo, el mal genio y el egoísmo, han sembrado vientos y soportan las tempestades de la peor soledad y el peor vacío. 

Quien ha tenido el tino, la sabiduría y la inteligencia de abrirse al amor, al afecto, a la amistad y al humor, es muy difícil que sufra la amarga soledad del fin del día. Uno ve a esos viejitos de la plaza que se enroscan en discusiones políticas y morales o en interminables torneos de bochas o ajedrez, a esas viejitas que van a clase de gimnasia o de danza folklórica en centros de jubilados, clubes o espacios verdes, a veces con su perro faldero o su tejido o su diario, y se da cuenta de que esos "solos" tienen compañía, que cada roto encuentra su descosido y que la peor muerte es la del aislamiento, el autismo y la bajada de brazos ante la "fiera venganza del tiempo".

No es bueno tenerle miedo a la soledad. Sólo hay que saber que lo que se pierde se puede recuperar de distintas maneras y con diferentes modos. Es terrible buscar en el nuevo amigo el símil de aquel que no está más; es tonto buscar el reemplazante de aquel amor inolvidable que nos llenó de dicha y que no volverá.

Es más inteligente procurar nuevos amigos, nuevos amores, nuevas compañías, que serán originales, distintas y por lo tanto estimulantes.


No hay peor solitario que el que se aferra a lo que ya fue o a lo que no pudo ser. El buscador de compañías, el que no se entrega, el que sabe hablar  consigo mismo y con sus queridos fantasmas se proyecta hacia un futuro lleno de sorpresas, con la ilusión de un niño al que siempre le falta algo por aprender.

06 enero 2013

LAS ESTACIONES SON COMO LA VIDA




Las etapas de la vida son sabias, como las estaciones del año. Creo que llegan en el momento oportuno, aunque a veces no nos gusten, ya sea para apreciar la que se fue o para descansar de ella. 

También hay etapas intermedias, más benignas. Todos tenemos estaciones preferidas. Estaciones donde nuestro tren se detiene y disfrutamos. ¡Hay que atesorarlas!
Así en momentos en que estemos con la lengua afuera  o que nos encontremos agobiados, un toque de Esperanza nos hará resurgir y seguir adelante.


Lo mejor en ambas circunstancias es encontrar amigos.
"Amucharse" que es lo mismo que estar juntos ya sea física o espiritualmente.




Y así darse calor si es necesario o abanicarse mutuamente...



Hay momentos en que los dientes rechinan y no específicamente por el frío... Bronca tal vez...



Merecer la vida, no es callar y consentir

tantas injusticias repetidas...

Es una virtud, es dignidad

y es la actitud de identidad

más difinida!

Eso de durar y transcurrir

no nos dá derecho a presumir,

porque no es lo mismo que vivir

honrar la vida!

 ¡Siempre hay momentos de deleite!  Esa frescura inigualable que nos invade si miramos a un niño. Creo que esta es sin dudarlo la mejor estación... Ser niños siempre, mantener esa ilusión y esa frescura, la inocencia y la pasión por ver, hacer y experimentar


(Las fotos son extraídas de
    Google: gracias a todos)



Eso no impedirá que soplen vientos nuevamente pero al mal tiempo buena cara, paciencia, criterio, algo de pasión, serenidad y algo de razonamiento... no mucho pues a veces razonar no nos permite disfrutar, aprender, corregir, compartir, curarnos, cuidar, luchar o esperar a que pase  el mal momento.No perdamos la frescura, la inocencia y la pasión por ver, hacer y experimentar.

03 diciembre 2009

CARTA A UN AMIGO LEJANO

Apreciado amigo Coco:
Lo había visto y me causó la misma impresión a la segunda. Los horrores de la guerra en todos los órdenes ya no tienen medida.
La periodista muestra solo parte de lo que sucede en el mundo, no solo suceden estos hechos en la guerra sino en las propias ciudades que tienen su propia guerra en la falta de valores, en la despreocupación de los gobernantes, en la ambición de dinero y de poder; donde ya casi hay una guerra de civil incivilizado a civil con civismo que trata de resistir estoicamente a robos, asesinatos, raptos, pederastas, drogas y drogadictos, traficantes y corruptos, en fin, que el caos se ha instalado, primero sutilmente y ya alevosamente.
Si a eso agregamos los cambios que se dan en la naturaleza y que se han agigantado por la incompetencia e indiferencia de los que habitamos el planeta, solo nos queda pedir que el cielo nos ayude y ayude a las generaciones futuras.
En tanto esto ocurre en cualquier lugar del mundo, los que resistimos y seguimos en la brecha aplicando las "buenas maneras", tenemos que seguir insistiendo en cambiar algo desde nuestro lugar en la familia y la sociedad.
Gracias por escribirme y mandarme cosas desde tan lejos.
Cariñosamente: Rosa